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✦ Reflexión crítica de la aplicación del Enfoque del Marco Lógico (EML)

¿Qué pide el esquema?

Una reflexión transversal de cierre, distinta a las reflexiones de cada fase. Tiene que mirar el Enfoque del Marco Lógico (EML) como metodología: qué te aportó, qué tensiones generó, qué críticas se le pueden hacer.

Diferencia importante

  • La reflexión de cada fase evalúa esa fase puntual.
  • La reflexión sobre el EML evalúa la metodología completa, no los hallazgos.

Ejemplo de referencia

Al cierre del proyecto, y mirando hacia atrás todo el recorrido desde el abordaje exploratorio hasta la valoración de resultados, nos detenemos a reflexionar sobre el Enfoque del Marco Lógico (EML) no como una metodología impuesta, sino como una caja de herramientas que nos acompañó y disciplinó.

Lo más valioso del EML, para nosotros, fue su lógica encadenada: el análisis de involucrados se transformó en análisis del problema, el problema en árbol, el árbol se invirtió en objetivos, los objetivos generaron alternativas, las alternativas se priorizaron en intencionalidad, la intencionalidad se aterrizó en plan de acción y cronograma, el plan se ejecutó como producto, y el producto se valoró en una matriz.

El EML también nos protegió de errores frecuentes en proyectos comunitarios: confundir síntomas con causas, saltar directamente a soluciones sin diagnosticar, prometer más de lo que se puede entregar, perder de vista a los actores involucrados, o no medir lo que se hace.

Sin embargo, también identificamos tensiones. Una tensión es entre el rigor metodológico del EML y la realidad fluida de la comunidad: a veces los actores sociales no responden a la lógica lineal del marco, las prioridades cambian, las fechas se mueven. Aprendimos que el EML es un mapa, no el territorio; ayuda a orientarse, pero no sustituye el juicio situado.

Otra tensión es entre la documentación exhaustiva que exige el EML y el tiempo disponible para hacer trabajo de campo real. En varios momentos nos preguntamos si estábamos haciendo el proyecto o documentando el proyecto. La respuesta, creemos, es que ambas cosas son inseparables en un PST.

Finalmente, una crítica abierta: el EML, por su origen en la cooperación internacional al desarrollo, puede tender a una mirada técnica y planificadora que en ocasiones desplaza la dimensión política y cultural de los problemas comunitarios. En nuestro caso, la "falta de tecnología" no es solo un problema técnico: refleja desigualdades estructurales, prioridades históricas del Estado en materia deportiva, y una cultura organizacional con sus propios códigos.

Recomendaciones

  • Habla del método, no del proyecto. Si te encuentras diciendo "y entonces hicimos X actividad...", estás en la reflexión equivocada.
  • Una buena reflexión del EML reconoce al menos una limitación del enfoque. Decir "fue perfecto" suena poco académico.
  • Cierra con una conclusión madura: ¿qué te llevas del EML para futuros proyectos? ¿Qué cambiarías?
  • Largo orientativo: 5 a 8 párrafos.

Diferencia con la Parte III

Esta reflexión evalúa la metodología (el EML como herramienta). La Parte III — Resultados y Conclusiones evalúa el proyecto en sí (qué se logró y qué se aprendió como equipo). Son páginas complementarias, no equivalentes.

Guía PST I — Coordinación PNFI · UPTP "Juan de Jesús Montilla"